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El condicionamiento temporal en Estrategia

ELEMENTOS TEMPORALES CONDICIONANTES PARA DISEÑAR ESCENARIOS FUTUROS Y EN LA EJECUCIÓN UN PROYECTO DE PAÍS, DE PROVINCIA O DE REGIÓN  

Contenido:

SÍNTESIS CONCEPTUAL 1-Introducción: Generalidades del tiempo  2-El tiempo operativo  3-Del tiempo en estrategia 

Apéndice:

1-Pensamientos para reflexionar

2-El nacimiento del tiempo Ilya Prigogine

3-Textos complementarios

4-TIEMPO SAGRADO    Josef Ratzinger:

5-Siete Grandes desafíos al Evangelizar

6-Catecismo y política

7-Amar al mundo apasionadamente (San Josemaría Escrivá)

8-Adán Quiroga



-SÍNTESIS CONCEPTUAL

1-Introducción: Generalidades del tiempo en estrategia y planeamiento

1-El tiempo ha dejado de ser una constante salvo para muy cortos plazos

2-La tecnología ha desarrollado sistemas que hacen que fracciones de tiempo  de la misma duración en épocas distintas sean diferentes

3-En el comienzo de un proceso el tiempo permite y exige hacer más por lo tanto es más largo. Al final de un proceso el tiempo es más corto porque en un mismo lapso se hace menos.

4-En la vida se refleja lo anterior en forma bien nítida. A la persona mayor no le alcanzan las horas para hacer lo que cree debe ejecutar.

5-En la actualidad a toda estructura funcional o sistema se le exige en el más corto tiempo dar la mayor ganancia, debe ser más eficiente. Ello hace que descarte operarios si lo considerara necesario. En otras palabras para auto conservarse la estructura  elimina a los que la crearon si estima que esa presencia hace que disminuya su eficiencia

6-El tiempo no tiene un futuro sino futuros

7-Las personas aprecian que se va de un mundo de cierta certidumbre a un mundo cada vez mas ligado a la probabilidad y al cambio sin certeza de ningún tipo

8-Aparentemente la historia se acelera pues ocurren  numerosos sucesos en la actualidad en mucho menos tiempo que antes.

Pero el tiempo es simultáneamente más corto por que permite llegar a una meta antes y , más largo por que se realizan muchas cosas en el mismo lapso.

9-Cuanto más cosas se hacen en el tiempo más el tiempo es la ventaja estratégica fundamental

10-El tiempo de trabajo en los países ha bajado en algunos casos a menos de 30% del tiempo de vigilia

11-A medida que se pasa de sociedades productivas a sociedades de consumo es necesario aumentar el poder adquisitivo (ganar más en menos tiempo) y tener tiempo libre para el consumo.

12-Se observa que los factores externos colaboran a la reducción del tiempo de trabajo

13-Además se produce exclusión, crecimiento sin creación de empleo, trabajo efímero y rápida rotación del mismo

14-Por otra parte desaparece la amistad en el trabajo, y la lealtad hacia la institución o la sociedad. Cada uno tiende a salvaguardarse como puede

15-El mediano y largo plazo se sacrifican a la urgencia y a la ganancia inmediata que se traduce crudamente en una despiadada lucha por la supervivencia. Desaparece en consecuencia la ética en la acción al no existir esperanza

16-Inserto en este tiempo comprimido el tipo de trabajo actual no estabiliza la identidad de la persona

17-Al dar supremo valor a lo instantáneo desaparece el sentido de todo proyecto a largo plazo

18-El problema pasa por rehabilitar el tiempo largo, cabe la expresión.

19-Se asiste a una amnesia del pasado y a una incapacidad para inscribirnos en un futuro sensato para todos.

20-La relación de las generaciones actuales con las futuras es totalmente asimétrica y desbalanceada por que no hay una concepción moral del futuro

21-La política en alguna medida tiene que estructurar el tiempo futuro con responsabilidad ética para salvaguardar tanto los valores que dan sentido a la vida como la supervivencia

2-El tiempo operativo

Las circunstancias actuales que vive la República refuerza el convencimiento de la necesidad de recrear la esperanza en cada uno de sus habitantes

Para ello es necesario reafirmar la República con un proyecto de país que abarque todo el arco del quehacer de la sociedad organizada:

a-Economía, infraestructura ( ferrocarriles, agua potable, desarrollo urbano p.e.), salud, educación, justicia, defensa, seguridad, industria,  etc. etc.,

b-Aplicación conveniente de los recursos disponibles, con ideas nuevas sobre el rol del estado actual y de su reformulación si correspondiese.

c-Metas que surjan de un sistema de planeamiento nacional y regional de corto, mediano y largo plazo, y a las cuales se busque llegar con las alternativas operativas que surjan ante las condiciones cambiantes de la realidad local y mundial y un adecuado control y evaluación permanente  de gestión.

d-Todo quehacer humano se desenvuelve en el espacio (ecosistema) y en el tiempo.  

3-Del Tiempo en estrategia

(Recopilación y síntesis de ideas e hipótesis para su estudio y análisis)

Resumen conceptual

Todo se realiza en el tiempo: biología, historia, hechos humanos, etc.

Una acción estratégica está por lo tanto imbricada en el tiempo.

Es un estudio que apasiona inmiscuirse en las entrañas del tiempo para ser más eficaz en el actuar y llegar con mayor precisión a la meta buscada con oportunidad

Se considera puede ser de utilidad práctica, para arrivar a conclusiones operativas,  plantear un análisis sintético teórico tanto matemático, como físico y filosófico del tiempo y sus implicancias, ante trabajos y obras a ejecutar en un determinado ámbito geográfico, región, país, etc.

Cada uno ante la naturaleza de los problemas que deba resolver, sacará las conclusiones que estime más convenientes y de aplicación para cada caso particular.

I-Síntesis

1-     Del análisis de relaciones matemáticas resulta que el espacio no existe si no existe el tiempo y viceversa

2-     Además una variación positiva del tiempo, provoca una variación negativa en la masa y en la energía

3-     Sobre el tiempo se estructura el hecho físico-químico, el biológico, el humano, etc.

4-     Saber actuar adecuadamente y con oportunidad es la base fundamental para llegar en forma óptima a las metas fijadas.

II-Introducción

5-     Tenemos conciencia que nosotros estamos en el tiempo y que nuestras circunstancias también lo están.

6-     Nuestro deseo básico intrínseco es de lleva a la búsqueda de la belleza, de la eternidad y del amor

7-     Para  satisfacer ese deseo tenemos que creer en lo que hacemos, ya que al actuar en la verdad somos libres y por lo tanto podemos optar por el camino que nos lleva a la meta

8-     Siempre se desea conocer más, pues todo descubrimiento comunica nueva belleza a las cosas

9-     Una ecuación es un instrumento para que la mente escudriñe el universo y se proyecte más allá de los elementos  que  dieron origen a la formulación matemática

III-Consideraciones de interpretación de formulaciones matemáticas

10- Podemos suponer que el tiempo, como ente físico, tiene una dimensión mínima (.quantum del tiempo., .chronon.) que la asimilamos  a un tamaño muy pequeño como es el del electrón dividido por la velocidad de la luz

11- Dadas las magnitudes en juego es evidente que es esta una muy pequeña dimensión de tiempo (puede haber otras más pequeñas, pero por ahora nos quedamos con esta)

12- El tiempo es una consecuencia de hechos físicos, sirve para medir el movimiento y es la base que permite la existencia del hecho físico o el biológico por ejemplo

13- Llamamos T: tiempo,  L: longitud, espacio,  E: energía, v: velocidad, h: cte. Plank, c: velocidad de la luz, f: frecuencia, m: masa.

14- Fórmulas básicas:  E=mc² ,    E=h*f,   v=L/T

  15- Si se toman logaritmos neperianos y se diferencia, se encuentra entre otras:

dL/L=dT/T,    -dm/m=dT/T,      dE/E=dm/m,     -dE/E=dT/T.

IV-Análisis expeditivo

16- Si despejamos L en dL/L=dT/T se obtiene:

L=T*(dL/dT)  de donde se puede concluir:

-Para T=0, o sea para la ausencia de tiempo el espacio, la longitud L, se hace  igual a cero (L=0) y viceversa

-Porque existe el tiempo es necesario el movimiento ya que está L (espacio o longitud)

-El tiempo se puede usar para medir el movimiento

-La ausencia del tiempo hace innecesario  el movimiento

17- De la fórmula:  dT/T= - dm/m

-Una variación relativa positiva del tiempo, produce una variación relativa negativa de la masa

-El crecimiento positivo del tiempo produce un decrecimiento de la masa (envejecimiento) y viceversa

18- De la fórmula: dE/E=dm/m  -La variación relativa de masa produce una variación relativa de energía y viceversa

19- De la fórmula: dT/T= - dE/E   -En nuestro tiempo positivo, a una variación positiva relativa  del tiempo, corresponde una variación negativa relativa de la energía (el desorden aumenta)

  20- Como es necesario el movimiento porque existe el tiempo, resulta que para el   hacer volitivo debe realizarse el movimiento en el tiempo pero el movimiento no  es  imprescindible fuera del tiempo, aunque pueda ejecutarse si se desea

  21- La presencia del tiempo es lo que produce la impenetrabilidad de la        materia pues en la ausencia de tiempo no existe el espacio

22- En ausencia del tiempo, en la eternidad por ejemplo, puede teóricamente una persona frente a un obstáculo, (un objeto, una distancia) estar a  uno y otro lado en forma instantánea  no en forma simultánea, por supuesto



-Del desarrollo en el tiempo

      23-Todos nosotros tenemos la experiencia que a medida que transcurre

         la vida es como si el tiempo nos rindiera menos.

         No solamente queremos hacer muchas cosas, sino que por una

         parte nuestra biología a medida que envejece disminuye su eficacia

      24-Y si bien cuando queremos hacer algo aplicamos los conocimientos

          adquiridos o la experiencia sin embargo no podemos cumplir todo

          lo programado muchas veces

       25-En otras palabras nuestra curva de respuesta física y biológica

          disminuye en tanto aumenta la que proporciona  el mayor  

          desarrollo en conocimientos, experiencia, etc.

       26-Por lo tanto se puede para el caso de la persona trazar las

          respectivas curvas y luego obtener la resultante como influencia

          mutua como se refleja en el gráfico superior

       27-Podemos asimilar el comportamiento de un país, una región, a un

          organismo vivo donde cada ser humano es como si fuera una

          célula, que cumple un rol específico

       28-Por lo tanto se obtendrá una curva similar a la anterior aunque con

          distintos parámetros (a fijarse según la naturaleza del problema

         como ejemplo tomamos para un inicio un 200%) dependiendo de la

         naturaleza de la respuesta de la región ante una situación

         determinada. Pero es fundamental notar que la mayor repuesta se da

         al comienzo entre los periodos 10 al 30

  Tabulación básica para el trazado de las curvas  

Periodo

Ln (pot.)

Coef.comp.

Compres.T.

Curv.Corr.

 

=1+Z18

=LN(Z19)

=($O$3+$O$2)^Z19

=AA19*T19

=SI(U19>0;AC19;"")

=AB19*AA19

Periodo

Ln (pot.)

Coef.comp.

Compres.T.

Curv.Corr.

1

0

1,023

98%

0

2

0,69314718

1,046529

96%

0,66232964

3

1,09861229

1,07059917

93%

1,02616584

4

1,38629436

1,09522295

91%

1,26576453

5

1,60943791

1,12041308

89%

1,43646834

6

1,79175947

1,14618258

87%

1,56324089

 













-Apéndice 

1-Pensamientos para reflexionar

  "La muerte es un guiño, un intervalo casi inexistente que separa la sombra de la luz. A. Frossard

  Así como la vida es estar en el tiempo, la muerte es fundamentalmente salir del tiempo

  .A partir de la Encarnación del Verbo el tiempo cambió en su esencia,      fue colmado por la Eternidad ( JPII 10/12/97)

  .Las leyes de la ciencia no distinguen entre las direcciones hacia delante y hacia atrás del tiempo. Sin embargo hay al menos tres  vectores que sí distinguen el pasado del futuro. Son el vector termodinámico, la dirección del tiempo en la cual el desorden aumenta, el vector psicológico la dirección del tiempo según la cual, recordamos el pasado y no el futuro, y el vector cosmológico la dirección del tiempo en la cual el universo se expande en lugar de contraerse. (Stephen Hawking)

2-El nacimiento del tiempo

Ilya Prigogine

1-Textos de Prigogine

En todos los fenómenos que observamos, vemos el carácter creativo de los fenómenos irreversibles, el papel creativo del tiempo

En la física del desequilibrio en los sistemas aparecen nuevas estructuras en los puntos de bifurcación  Se habla de una autoorganización que lleva a la formación de estructuras disipativas 

 Cada ser complejo está constituido de una pluralidad de tiempos, conectados los unos con los otros según articulaciones sutiles y múltiples. La historia sea la de un ser vivo o la de la sociedad no podrá ser jamás reducida a la sencillez monótona de un tiempo único que ese tiempo introduzca una  in variancia  o que trace los caminos de un progreso o de una degradación

 La ciencia clásica enfatizaba los factores de equilibrio, orden, estabilidad. Hoy vemos fluctuación e inestabilidad por todas partes. Estamos empezando a ser conscientes de la complejidad inherente del universo

Se buscaba una descripción geométrica del universo

Cuando más exploramos el universo más nos topamos con el elemento narrativo

La naturaleza nos presenta una serie de narraciones inscriptas dentro de otras En cada nivel asistimos al surgimiento de lo nuevo, de lo inesperado

La ciencia se ha basado en leyes deterministas donde pasado y futuro juegan roles simétricos

Las leyes de la naturaleza necesitan reformularse para cubrir sistemas dinámicos inestables

Ahora somos actores y espectadores no sólo de las ciencias humanas sino de las ciencias físicas El problema de la realidad  y de la existencia humana son inseparables

Comprender al mundo en la medida que nos comprendemos a nosotros mismos

La ciencia desarrolla solo estructuras de representación, no de tránsito

La ciencia se despoja del concepto de verdad para asumir el de demostrabilidad

La exactitud está en el proceso pero no se articula con la vida

Tal vez deberíamos hacer ciencia con palabras, y sustituiríamos la demostrabilidad por la  esperanza (mecanismos de razonamiento que produzca posibles con significado para aquellos que los están esperando)

Las leyes de la naturaleza expresan posibilidades que pueden o no llegar a realizarse en el futuro

La mayoría no son sistemas estables sino inestables y en consecuencia solamente se pueden expresar con instrumentos estadísticos (probabilidad)

En un universo evolutivo hay tres exigencias: irreversibilidad (todos envejecemos en la misma dirección), probabilidad y coherencia

El tiempo precede al universo: el universo es el resultado de una instabilidad sucedida a una situación que le ha precedido

La producción de entropía contiene dos elementos dialécticos un elemento creador de desorden pero también un elemento creador de orden. Y los dos están siempre ligados

El universo del no-equilibrio es un universo coherente

El no-equilibrio (estructuras disipativas) constituyen el dominio por excelencia de la multiplicidad de soluciones (la biosfera es un sistema alejado del equilibrio: historia del clima p.e.)

Existen sistemas dinámicos tales que ningún conocimiento finito de las condiciones iniciales permite prever el resultado final

La existencia de la velocidad máxima de propagación de la luz implica una ruptura con el determinismo (no puedo predecir con más rapidez)

La estructura de la naturaleza nos lleva a introducir la probabilidad independientemente de la información que poseemos

Para un estado cuántico inestable corresponde la relación de indeterminación:

.E = h/. 

donde:

.E = indeterminación energía del estado cuántico considerado

H = Cte. Plank

. = vida media del estado inestable

La irreversibilidad limita el alcance de la noción de trayectoria clásica

La irreversibilidad es algo común al universo entero

El tiempo precede a la existencia y podrá hacer que nazcan otros universos

La vida se forma cada vez que las circunstancias sean favorables.

Se puede formar otro universo cada vez que las condiciones astrofísicas sean favorables

Según la imagen clásica de un universo abierto tiene que dispersarse confirmando su propio fin. Sin embargo un nuevo nacimiento es posible si las condiciones que han producido la primera instabilidad se vuelven a reproducir

El nacimiento de nuestro tiempo no es pues el nacimiento del tiempo

Existe un tiempo potencial, que ya está siempre aquí en estado latente que requiere un fenómeno de fluctuación para actualizarse

El mundo parece ser más termodinámico que mecánico

Por el segundo principio de la termodinámica los fenómenos irreversibles conducen a una producción positiva de entropía

Los fenómenos irreversibles conducen a nuevas estructuras

El fenómeno irreversible provoca la ruptura de la simetría del tiempo

Cerca del equilibrio siempre es posible lineal-izar, mientras que lejos del equilibrio tenemos una no-linealidad de los comportamientos de la materia

Lejos del equilibrio aparecen zonas de quiralidad opuesta

En biología las moléculas con quiralidad levógira son mucho más numerosas que las moléculas con quiralidad dextrógira

La irreversibilidad conduce a la autonomía. Cambios extremadamente débiles en le medio externo (detectar la primavera p.e.) pueden llevar a comportamientos internos completamente distintos abriendo la posibilidad que el sistema se adecue al mundo externo

Se descubre que no hay un único punto atractor sino una curva o un conjunto de puntos (atractor extraño)

Los atractores extraños pueden tener dimensiones que no se expresen con números enteros, se denominan tractores fractales con los cuales se puede esperar comportamientos muy irregulares, caóticos, y continuas fluctuaciones

Los fenómenos caóticos observados ¿son de naturaleza fractal o de la naturaleza de los juegos de azar?

El porque de los cambios climáticos a pesar que prácticamente es la misma energía recibida del sol

En un sistema dinámico el carácter casual es el resultado del propio sistema dinámico

El mundo está hecho de partículas de materia, no de antimateria, existen muchas moléculas de quiralidad levógira y muy pocas dextrógiras. Donde debería haber estabilidad, hay variedad es el caso del clima  (es un tractor o es juego de azar?

 Variables: campo magnético, cantidad oxígeno, trayectoria terrestre, temperatura?)

Parece que el sistema neurofisiológico es un sistema altamente inestable Al pasar de sueño a vigilia la dimensionalidad aumenta y el sistema se hace más complejo y además no cerrado, abierto a los elementos del mundo externo  (cerebro inestable como clima)

Con la vida tenemos un tiempo interno biológico con la inscripción del código genético distinto de tiempo astronómico, o del dinámico o del químico

Los seres tienden a hacerse cada vez más independientes del mundo externo

(complejidad y autonomía similar al tiempo en una composición musical)

La irreversibilidad expresa también una estructura del espacio-tiempo

Los sistemas inestables que están en la base de la química, de la biología  se dirigen hacia un futuro que no puede ser determinado a priori porque tenderán a cubrir tantas posibilidades, tantos espacios como tengan a su disposición

En sus primeros instantes el universo era de equilibrio, ahora se ha transformado en un universo de no equilibrio. La preeminencia de la materia sobre la antimateria es un indicador de ruptura de simetría

La evolución del universo no ha sido en el sentido de degradación sino en el del aumento de complejidad

A tiempos largos y a nivel cosmológico el juego de la entropía y la gravitación no ha sido aclarado

El tiempo por lo tanto no es ni ilusión ni disipación, es creación

 -Definiciones conceptuales (Hütte y Encarta)

En el estudio de la ciencias se da muchas veces la Tautología, o sea repetición de una misma idea o pensamiento en formas diferentes, que no añade nada al conocimiento y lo único que expresa es una identidad vacía. Es decir, una tautología no aporta ninguna información, no dice nada. Es una explicación o definición aparente que emplea términos diferentes para decir lo mismo.

La entropía puede considerarse como una medida de lo próximo o no que se halla un sistema al equilibrio; también puede considerarse como una medida del desorden (espacial y térmico) del sistema. La segunda ley afirma que la entropía, o sea, el desorden, de un sistema aislado nunca puede decrecer. Por tanto, cuando un sistema aislado alcanza una configuración de máxima entropía, ya no puede experimentar cambios: ha alcanzado el equilibrio. La naturaleza parece pues .preferir. el desorden y el caos.

Primer principio de la termodinámica (conservación de la energía): hay equivalencia entre calor y trabajo mecánico ( 1 Kcal. = 427 Kgm. )

dL = PdV  donde

L = diferencia energía inicial y final: trabajo mecánico, P = presión,

 V = volumen

Segundo principio de la termodinámica: un cuerpo o sistemas de cuerpos, cuyas partes todas se hallen todas a igual temperatura, no puede desarrollar trabajo mecánico

dQ = TdS

Donde Q = cantidad calor ( en Kcal. p.e.) , T = temperatura absoluta, S = entropía

Ciclos reversibles son aquellos en que permanece constante la suma de entropías de los cuerpos que intervienen. En un ciclo irreversible la entropía aumenta. La entropía de un sistema aislado no puede disminuir en ningún caso

De Encarta  Las moléculas que tienen la misma fórmula empírica, pero presentan una disposición distinta en el espacio, se denominan isómeros. Los isómeros pueden presentar unas características químicas y una reactividad diferentes. Cuando dos isómeros presentan una estructura tal que uno es la imagen especular del otro, se dice que son enantiómeros. Se dice que una molécula es quiral cuando no es superponible con su imagen especular; este concepto fue introducido por Pasteur. Una molécula es quiral cuando no posee ni plano de simetría ni centro de simetría. Una molécula quiral es ópticamente activa, y hace girar el plano de polarización de la luz a derechas o a izquierdas.



3-Textos complementarios

Einstein: Para nosotros físicos convencidos, el tiempo es tan sólo una ilusión

La irreversibilidad  no es más que una ilusión, suscitada por condiciones iniciales improbables

La diferencia entre pasado y futuro no es más que una ilusión aunque sea tenaz

Carmen Mataix : Así resulta que la Flecha del tiempo que dirige la evolución del universo aumentando su entropía y disminuyendo su energía organizada transcurre en una dirección opuesta a las de los seres vivos en cuya evolución van apareciendo especies cada vez más complejas

Popper Karl: El determinismo Laplaciano es el obstáculo más sólido y grave para la explicación y la defensa de la libertad, la creatividad y la responsabilidad humana

Analogía entre los procesos del mundo natural como lo estudian los científicos y las vicisitudes de los asuntos humanos como lo estudian los historiadores (Collingwood)

Griegos: comprensión de la naturaleza y construcción democracia basada en libertad y responsabilidad

Carlos Muñoz Gutiérrez: modelo de racionalidad que afronte el vacío de la ciencia pero a la vez la complejidad de la vida

Stewart: La cuestión es no si Dios juega o no a los dados, sino cómo juega

4-TIEMPO SAGRADO   

 Josef Ratzinger:

1-La última amenaza del hombre es la muerte

2-El hombre conseguirá la verdadera liberación cuando quede liberado de la muerte

3-La liberación es liberación para la vida

4-Por la Encarnación se introduce el tiempo en el espacio de la eternidad

5-En el Hijo coexisten tiempo y eternidad

6-La eternidad de Dios es dominio sobre el tiempo

7-El primer día es el día del comienzo de la Creación

8-Someted la tierra es reconocerla como don de Dios, no esclavizarla

9-El día octavo, o sea el primero, expresa el tiempo nuevo: unión definitiva de Dios con sus criaturas. Es recuerdo de la creación y teología de la esperanza.

10-El monoteísmo solo podía surgir en el desierto, no en ciudades o en países fértiles

11-La Pascua cristiana debe celebrarse el domingo después del primer plenilunio de la primavera: se une el calendario solar con el lunar

12-El 25 de marzo se ve como el día de la Creación. Y es el día de la Concepción

13-La muerte se convierte en resurrección y desemboca en la vida eterna. Se une el calendario de la luna (caducidad) con el del sol (sunday)

14-La liberación de la muerte es la liberación del cautiverio del individualismo, de la incapacidad de amar y de comunicarse

15-El Resucitado no se queda solo atrae a si a toda la humanidad y da lugar a la comunión entre todos los hombres.

16-Unidad del tiempo cósmico e histórico: eso es la Resurrección

17-Por medio de la resurrección el hombre queda unido a Dios para siempre

18-El primer día es el  día del comienzo de la Creación. La nueva creación asume la antigua

19-Lo cósmico: sol, lo histórico: luna

20-San Juan: teología de la Pascua mismo nivel que teología de la Encarnación

21-Los santos constituyen en cierto modo, los nuevos signos zodiacales cristianos en donde se refleja la bondad de Dios.

22-Sábado: es visión de libertad: esclavo y amo son iguales en ese día, es símbolo de la alianza entre Dios y el hombre

23-La meta de la creación es la divinización: un mundo de libertad y de amor

24-La suma de ciclos refleja el gran ciclo: personal, social y universal

25-Salvación significa liberación de la finitud

26-El amor es entendido como dependencia y en su lugar se coloca la autonomía y  la autarquía: ser un dios por propio poder.

5-Siete Grandes desafíos al Evangelizar

 El Cardenal Paul Poupard nos ofrece su perspectiva de los 7 principales retos que enfrentamos como Iglesia en la era moderna para una evangelización más eficaz.

 1. El desafío de la verdad frente al pensamiento débil

 La post-modernidad se caracteriza por la aparición de una nueva racionalidad. La razón autónoma, privada de la ayuda de la fe, ha recorrido caminos que han conducido a Auschwitz y al Gulag. Era normal que se llegara el hastío y ala búsqueda de un nuevo modo de racionalidad, El hombre postmoderno es hedonista y consumista, como le enseña el sistema. A diferencia del escriba prudente del que hablaba Jesús, que sacaba del arcón lo viejo y lo nuevo, nuestro hombre compra cada mañana una cosa nueva y ala tarde la tira porque es vieja. Relativista y escéptico, prefiere un pensamiento débil y fragmentario que no le comprometa a nada. Humberto Eco define nuestra época como la época del feeling, el sentimiento, sobre la verdad. Se vive de impresiones, de impactos sensoriales o emocionales, de lo efimero.

 Es precisamente en la concepción de la verdad y de la razón donde con mayor fuerza se deja sentir la crisis de la modernidad. Según Vattimo, el único espacio que queda libre consiste en «abrirse a una concepción no metafísica de la verdad ... En términos muy generales ... se puede decir que la experiencia post-moderna de la verdad es una experiencia estética y retórica» (13). Cuando fracasan estrepitosamente los mitos de la modernidad que habían constituido su bandera, es la razón misma la que se repliega desencantada sobre sí misma y renuncia a su más alta vocación, la búsqueda de la verdad, contentándose en lugar de ello con verdades parciales y fragmentarias. Oyendo hablar de verdad, nuestro mundo responde con la pregunta cínica y desengañada de Pilatos: ¿y qué es la verdad?

 El cristianismo, en cambio, se presenta con algunas exigencias filosóficas irrenunciables, que Juan Pablo II ha expuesto en la encíclica Fides et Ratio. La religión del Logos encarnado no puede renunciar a la razón y ala pretensión de hallar la verdad toda entera. «Sólo deseo reivindicar la capacidad que el hombre tiene de conocer esta dimensión trascendente y metafísica de manera verdadera y cierta, aunque imperfecta y analógica» (Fides et Ratio, 83). El cristiano no puede renunciar al anuncio de la verdad, convencido de que la necesidad más radical del hombre es saciar el hambre de verdad, y que la peor forma de corrupción es la intelectual, que aprisiona la verdad en la injusticia, llamando al mal, bien e impidiendo el conocimiento de la realidad tal y como es.

 ¿Cómo reconciliar la religión del Logos encarnado, cuya pretensión fundamental es la de ser religio vera, con una cultura que ha renunciado a toda pretensión de conocer la verdad? ¿Cómo hablar de verdad a una cultura que aborrece instintivamente conceptos y palabras fuertes? (14). Este es el desafío que tenemos planteado, para el que yo no veo más solución que proponer, no ya la verdad, sino una cultura de la verdad. Una cultura de la verdad hecha de inmenso respeto y acogida hacia la realidad, traducida en respeto hacia la persona, que es la forma eminente de lo real. En esta cultura de la verdad, en la que la dimensión de la atención, el cuidado, la sensibilidad, la búsqueda humilde adquieren un protagonismo especial, es posible reconciliar la razón y el sentimiento que la postmodernidad juzga incompatibles. Y así, paradójicamente, San Agustín se vuelve más actual que nunca, al realizar en su vida la unión entre la verdad y el sentimiento. Agustín dice «ve adonde tu corazón te lleva» -como reza el título de la novela de Susanna Tamaro-, «es decir, hacia la verdad».

 2. Anunciar a Jesucristo en la era del New Age

 Íntimamente vinculado al desafío anterior está el que constituye anunciar a Jesucristo en una era de religiosidad salvaje. Se ha hablado mucho en los últimos tiempos del «retorno de Dios, como si Dios hubiera estado alguna vez lejos del mundo y del hombre, o, con más precisión, del regreso de una religiosidad salvaje. Podemos así aventurar una primera constatación a la profecía con que abríamos esta conferencia: sí, el siglo XXI parece más religioso que el precedente. La cuestión no está en saber si nuestro tiempo creerá o no, sino en qué creerá. Si Heidegger definía la modernidad como un estado de incertidumbre acerca de los dioses, la post-modernidad representa en cambio el regreso triunfal de los dioses. No del Dios personal que se ha revelado en Jesucristo, sino de los dioses y las mitologías y religiones pre-cristianas, entre las que los cultos célticos, por su vinculación a la naturaleza, adquieren un especial relieve. Cultos pre-cristianos, que en cada región adquieren una coloración especial: si en la Europa atlántica se trata de mitologías célticas, en la América Hispana se vuelve a los cultos precolombinos, o incluso, como en algunas partes de Europa, entre ellas España, se añora un pasado musulmán idealizado como una especie de edad dorada que la llegada del cristianismo ha venido a destruir. Del regreso alas mitologías pre-cristianas pasamos a la magia, el ocultismo y el preocupante aumento de las sectas satánicas. Umberto Eco, nada sospechoso de beatería, tiene razón cuando cita al gran Chesterton para describir la paradoja actual: «Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no es que no crean en nada. Creen en cualquier cosa» (15).

 Se trata del regreso de una religiosidad salvaje, que el cardenal Lehmann ha definido «teoplasma», una especie de plastilina religiosa a partir de la cual cada uno se fabrica sus dioses a su propio gusto, adaptándolos a las necesidades propias (16).

 De nuevo se plantea ante nosotros el desafío en toda su formidable magnitud: ¿cómo anunciar en medio de este magma religioso, en el gran supermercado del bricolaje religioso, a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, que ha dejado la Iglesia en la tierra como signo y continuadora de su misión entre los hombres? Aquí es donde se requiere toda la audacia del evangelizador, recordando las palabras, hoy más actuales que nunca, de Juan XXIII en la inauguración del Concilio Vaticano II, que pude escuchar personalmente siendo su colaborador: «una cosa es el depósito mismo de la fe, o las verdades contenidas en nuestra doctrina, y otra el modo en que éstas se enuncian, conservando, sin embargo idéntico sentido y alcance» (17).

 En este contexto adquiere también una actualidad especial un tema que ha sido reiteradamente propuesto por el Santo Padre y que en los días pasados hemos tratado ampliamente en el Consistorio apenas concluido: el diálogo interreligioso. Ya Juan Pablo II había señalado el diálogo con los creyentes de otras religiones como una prioridad en la carta de preparación al gran Jubileo, reiterado después en el mensaje que nos ha dejado a conclusión del año Jubilar (18). Es un imperativo inaplazable para proponer una firme base de paz y alejar el espectro funesto de las guerras de religión que han bañado de sangre tantos períodos en la historia de la humanidad. Se trata de un diálogo difícil, hecho de respeto, tejido con amorosa paciencia, que no se cansa ni se deja vencer ante los primeros reveses, que, sin embargo, nunca puede reemplazar el anuncio explícito de Jesucristo, que es el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6). Es un diálogo en perpetuo equilibrio entre la búsqueda de caminos de colaboración con otros creyentes, especialmente en la defensa de la vida y en la lucha contra el materialismo asfixiante, y la necesidad de evitar que degenere en sincretismo. Donde todo vale lo mismo, en definitiva nada vale nada. Yo mismo, tras haber dedicado años de estudio al fenómeno de las religiones (19), estoy convencido de que de su estudio, bien orientado, es un camino que acaba conduciendo a Cristo, en quien toda realidad humana, incluida la religión, alcanza su plenitud.

 El diálogo no puede sustituir a la misión, ni convertirse en un consenso de mínimos. Como actividad inteligente, según la llamaba Pablo VI, es un camino hacia la verdad, a la que se llega a través de la experiencia del encuentro entre personas. Por eso, en realidad, creo que más que de diálogo entre religiones, habría que hablar de diálogo entre religiosos. El diálogo, que es una categoría eminentemente personal, tiene lugar siempre entre dos sujetos personales, y cuanto mayor y más profunda sea la experiencia de Dios de quienes dialogan, tanto mayores cotas de autenticidad alcanzará. El diálogo no puede nunca renunciar a presentar a Jesucristo buscando hacerse aceptar más fácilmente, ni escamotear el misterio trinitario, pensando que es un escollo en la predicación. De nuevo el paradigma ha de ser el del escriba sabio y prudente, que sabe sacar del arcón lo viejo y lo nuevo en su diálogo con los creyentes de otras religiones, según las necesidades de sus interlocutores, acompasando su conversación al paso de éstos. A veces tendrá que contentarse con un simple conocimiento mutuo, en la esperanza de que un pequeño puente tendido hoy pueda mañana servir de intercambio fecundo entre creyentes.

 3. Persona humana y familia

 El tercer gran desafío de nuestra época tiene como objeto directamente al hombre. El inicio del Milenio nos sorprendió con el anuncio oficial hecho por F. Collins y C. Venter, del desciframiento completo del genoma humano, la monumental enciclopedia donde con sólo cuatro letras está escrito el hombre. Unos meses después llegan voces confusas de que en algunos centros de investigación se han modificado genéticamente algunos embriones durante el proceso de fecundación in vitro. Desde diversas instancias se solicita la clonación de embriones humanos con fines terapéuticos, o al menos así se dice. Debemos rendirnos ala evidencia: la clonación reproductiva de seres humanos es técnicamente posible, y será muy difícil evitar que algún grupo de científicos, empujados por un deseo prometeico de traspasar una frontera hasta ahora considerada inviolable, se decidan a clonar un ser humano. A la repugnancia que ahora nos produce esta consideración, acabará sucediendo en la opinión pública primero una especie de resignación ante los hechos consumados, y después, una decidida aceptación. Hemos llegado así al borde de los escenarios futuristas descritos por Aldous Huxley, hace más de 60 años en su conocida obra Brave New World, Un mundo feliz, donde los seres humanos son producidos, sometidos a precisos controles de cualidad, y ya no engendrados.

 El hastío producido por el desarrollo implacable de la técnica, que invade todos los dominios de la vida humana, no ha logrado impedir la difusión de una mentalidad que considera al hombre como objeto, y no como sujeto, y por tanto, capaz de ser manipulado o modificado para adaptarlo a los estándares de producción. En un mundo así, los débiles, los enfermos, los ancianos, los que no poseen un cuerpo hermoso, están destinados a una progresiva marginación. La aprobación de la eutanasia activa en Holanda, es sólo el primer paso de un proceso que acabará imponiéndola en los demás países para eliminar, so capa de humanidad, los elementos menos productivos del sistema económico y que más recursos consumen. Está por otra parte la desintegración del modelo familiar. La aprobación de leyes reguladoras de las parejas de hecho en toda Europa, y cuyo último e inconfesado fin es el de equiparar las uniones entre homosexuales al matrimonio monoparental. El aumento espectacular de matrimonios deshechos, de uniones irregulares, con hijos procedentes de diversos padres... todo tiene un profundo impacto en la sociedad. La visión antropológica de la compiementariedad de sexos, entre el hombre y la mujer, cede a la ideología del género, tal y como se presentó en la cumbre mundial de Pekín (1995): cada uno configura su propia orientación y comportamiento sexual libremente, sea heterosexual, homosexual o bisexual, como un derecho ejercido libremente.

 Inútil decir que para la Iglesia se trata de un desafío epoca]. La desintegración de la persona, irá dejando a los bordes del camino seres maltrechos y heridos, a quienes la Iglesia habrá de recoger con infinito amor: personas que se declaran abiertamente homosexuales, producto de complejas situaciones familiares y afectivas, y de la educación ambiental, para quienes será necesario hallar un espacio en la Iglesia, sin renunciar a la verdad acerca del hombre. Nos hallaremos cada vez más con más personas que han sufrido un proceso de maduración personal deficiente, marcados por profundas carencias afectivas y emotivas. Acaso niños creados en laboratorio, a quienes no dejaremos de acoger, aun cuando denunciemos a quienes recurren a las técnicas de clonación para traerlos al mundo. Y al mismo tiempo, la presión será cada vez mayor contra quien ose desafiar la medida social impuesta, es decir, contra las familias, unidas, estables y abiertas a la vida, a toda la vida, desde su concepción hasta su fin natural.

 A este hombre del siglo XXI, prófugo, vagabundo de afecto, es a quien hay que anunciar el misterio de la íntima comunidad de personas en Dios Trinidad, la Encarnación del Hijo en el seno de una familia, la llamada a la comunión con los demás en la familia de los hijos de Dios, desarrollando un proyecto de vida en un matrimonio o en la vida comunitaria.

 4. Ser cristiano en el mundo de la economía globalizada

Nuestro recorrido por las tareas que la Iglesia debe afrontar, nos pone ante una pregunta formidable: ¿cómo ser cristiano en un mundo globalizado?

 Un vistazo somero a los periódicos y a las agendas culturales nos confirma que «globalización» es la palabra de moda en los foros y seminarios de discusión internacional. La globalización económica y cultural es un fenómeno sumamente complejo que estamos tratando de descifrar. Prueba de esta complejidad es lo que se ha dado en llamar «el pueblo de Seattle», la contestación radical a la globalización, que paradójicamente es un producto de la globalización misma, pues ha logrado amalgamar elementos tan heterogéneos como los pueblos nativos americanos, movimientos anarquistas, sectas orientales, desocupados y sin tierra, procedentes de todo el planeta, y ello gracias al principal motor de la globalización, que es la Internet.

 Por eso el juicio acerca de la globalización ha de ser prudente. Contiene elementos muy positivos, que facilitarán enormemente el intercambio entre pueblos diversos, y también -¿por qué no?el anuncio del Evangelio. El riesgo es el de una homogenización, no sólo lingüística, diseñada por unos pocos y difundida a través de medios de comunicación potentísimos que lo invaden todo, que sería una amenaza para la libertad.

 Para la Iglesia, el compromiso principal en la hora actual está en la defensa de los débiles, especialmente de los nuevos esclavos que la globalización está produciendo. Estamos ante un fenómeno migratorio sin precedentes en la historia de la humanidad. El descenso de la natalidad en Europa y el aumento de la demanda de mano de obra, hacen necesaria la llegada de trabajadores extranjeros. Según datos recientes, se calcula que para el año 2050, un país como España tendrá cerca de 13 de millones de trabajadores extranjeros.

 Estamos ante un proceso de cambio social y cultural de incalculables proporciones, que debe hacernos reaccionar. Se ha dicho que la Iglesia perdió la clase obrera en los siglos xix y xx, abandonándola en manos de movimientos revolucionarios, por no haber sabido movilizar los recursos de que disponía en favor de los trabajadores explotados, que es justamente lo que pedía Federico Ozanam. La experiencia de los errores del pasado debería ayudarnos a no ignorar el drama de los millares de trabajadores que cruzan cada mes el Estrecho en embarcaciones de fortuna buscando simplemente huir del espectro del hambre. ¿Sabrá la Iglesia estar al lado de los nuevos esclavos del siglo XXI? ¿Pasará la Iglesia del siglo XXI a estos nuevos bárbaros, y dar lugar a una nueva síntesis capaz de fecundar con nuevos valores la cultura europea decadente? He aquí el desafío.

 5. Las nuevas sociedades multiculturales

 Esto nos lleva directamente a otro gran compromiso de la hora actual: la presencia de la Iglesia en una sociedad multicultural y pluralista. El imparable flujo de emigrantes procedentes de ambientes culturales diferentes, no sólo provocará un profundo cambio social, sino también cultural. El respeto a la identidad cultural de los recién llegados no puede ponerse en discusión. Este derecho sin embargo es correlativo al respeto por la identidad cultural del pueblo de acogida, que no puede menospreciarse en aras de una mal entendida tolerancia. De otro modo se estarían reproduciendo, a la inversa, la destrucción cultural cometida con frecuencia en el pasado por colonizadores europeos en otros pueblos. Europa tiene su propia identidad cultural. No es una tabla rasa en la que se parte de cero, o por usar la expresión de Alain Finkielkraut, el área «pic-nic» de la autopista, donde cada uno aporta su propia comida (20). Europa tiene su propia identidad, en cuya forja el Cristianismo no ha sido sólo un factor accidental.

 El mensaje de Año Nuevo del Santo Padre, dedicado precisamente al diálogo entre las culturas, ofrece al respecto pautas iluminadoras (21). Nos exige ser a la vez audaces en el diálogo intercultural, sin renunciar a la propia identidad. Es importante para países como Francia, España, Italia, amenazados de una actitud de entreguismo que renuncia a priori y sin condiciones a su propia identidad cultural, como ignorando su propio pasado. Un país que renuncia a su propia memoria colectiva, está condenado a vivir bajo la dictadura de lo social, que es el imperio del presente, en el que los muertos no tienen voz y sólo cuentan los vivos. De todas las necesidades del alma humana -escribe Simone Weil, ninguna es tan vital como el pasado, que no consiste en querer vivir en otra época, sino en conservar un vínculo y escapar a la tiranía del presente (22).

 Cuando ala base del modelo pluralista existe únicamente una concepción relativista de los valores, la democracia se ve amenazada en sus mismos fundamentos. La democracia tal y como la conocemos, ha surgido sobre la base de un sistema de valores impregnado, en mayor o menor medida, por una concepción cristiana del hombre y de la sociedad. Nuestras democracias en Europa están enfermas, precisamente por su patética desvinculación del sistema de referencia a partir del cual han sido engendradas. Es urgente devolver un alma a nuestras democracias, propiciar un profundo rearme ético que tenga en cuenta sus raíces profundas. La Iglesia, como experta en humanidad y conocedora a fondo del corazón humano, tiene mucho que decir en la tarea de formar una conciencia cívica y política. No es el sueño nostálgico de un protagonismo perdido, sino la conciencia del papel que tiene que desempeñar en el sistema democrático.

 6. La revolución informática

 Llegamos así a la revolución informática, la llamada tercera revolución, que está transformando a marchas agigantadas nuestro modo de acceso al mundo. En muy pocos años, hemos asistido a un desarrollo impresionante de las técnicas de comunicación a distancia, y ala creación de una red mundial, Internet. Paul Ricoeur, el infatigable buscador del sentido de las cosas, hace un diagnóstico implacable del mal de nuestro tiempo: hay una hipertrofia de los medios y una atrofia de los fines. Hay demasiados medios para los escasos y raquíticos fines que se proponen en nuestra sociedad. Tenemos mucha información, sabemos más, pero esta información no nos hace más sabios, ni por tanto, mejores (23).

 A nadie se le oculta que estos valores positivos, estas promesas, se presentan de la mano de formidables amenazas y desafíos no sólo para la Iglesia, sino para el hombre. ¿No es significativo que «El Gran Hermano» haya sido el programa más visto en buena parte de los países de Europa Occidental, y que la omnipresente vigilancia de las cámaras haya sido protagonista de diversos films? Parece como si en nuestros tiempos se cumpliera realmente lo que Berkely afirmara: esse est percipi. Lo que no se percibe a través de los medios, es como si no existiera.

 La Iglesia vive en este mundo, usando estos medios de comunicación. No puede prescindir de ellos, pues su misión primera y esencial es comunicar una Buena Noticia. Es posible establecer una simbiosis fecunda en la que la Iglesia del recuerdo, de la sabiduría y del gozo puede salvar a los medios de la transitoriedad, la dispersión y el ocio sin sentido; y a su vez, los medios pueden aportar a la Iglesia frescura, atención al mundo contemporáneo y un modo atractivo y agradable de comunicar el anuncio de Jesucristo (24). La Iglesia, que es comunicadora por excelencia, puede aprender mucho de los medios de comunicación. Los medios, que viven de lo efímero, pueden aprender de la Iglesia, que es experta en humanidad.

 7. La tutela del medio ambiente

 El desarrollo de la economía y el agotamiento de ciertos recursos naturales ha colocado en primer plano la urgencia por la conservación del medio ambiente. El cambio climático, el efecto invernadero, el avance de la desertización, han dejado de ser problemas teóricos para convertirse en una preocupación de todos. Es una nueva conciencia ecológica, llena de incoherencias, pues al mismo tiempo que nos preocupa la contaminación y pérdida de ambientes naturales, y soñamos con el encanto de una vida en contacto con la naturaleza, estamos dispuestos a hacer bien poco por renunciar a las comodidades responsables del desgaste medioambiental: no queremos renunciar a las autopistas, ni a la calefacción en invierno, ni al aire acondicionado en verano.

 Para la Iglesia, esta nueva conciencia ecológica es un desafío y una oportunidad: conducir al hombre hacia la trascendencia, enseñándole a recorrer el camino que parte de la experiencia de la creación y desemboca en el conocimiento del creador, superando la tentación de divinizar la Tierra. La Escritura y el ejemplo de algunos santos, cuyo paradigma es San Francisco de Asís, ofrecen puntos de apoyo para esta evangelización de la ecología.

6-Catecismo y política

ALGUNOS TEXTOS DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA QUE PUEDEN SERVIR DE REFERENCIA

 407La doctrina sobre el pecado original - vinculada a la de la Redención de Cristo- proporciona una mirada de discernimiento lúcido sobre la situación del hombre y de su obrar en el mundo. Por el pecado de los primeros padres, el diablo adquirió un cierto dominio sobre el hombre, aunque éste permanezca libre. El pecado original entraña .la servidumbre bajo el poder del que poseía el imperio de la muerte, es decir, del diablo.. Ignorar que el hombre posee una naturaleza herida, inclinada al mal, da lugar a graves errores en el dominio de la educación, de la política, de la acción social y de las costumbres.

 439Numerosos judíos e incluso ciertos paganos que compartían su esperanza reconocieron en Jesús los rasgos fundamentales del mesiánico .hijo de David. prometido por Dios a Israel. Jesús aceptó el título de Mesías al cual tenía derecho, pero no sin reservas porque una parte de sus contemporáneos lo comprendían según una concepción demasiado humana, esencialmente política.

 596Las autoridades religiosas de Jerusalén no fueron unánimes en la conducta a seguir respecto de Jesús. Los fariseos amenazaron de excomunión a los que le siguieran. A los que temían que .todos creerían en él; y vendrían los romanos y destruirían nuestro Lugar Santo y nuestra nación., (Jn 11, 48), el sumo sacerdote Caifás les propuso profetizando: .Es mejor que muera uno solo por el pueblo y no que perezca toda la nación. (Jn 11, 49-50). El Sanedrín declaró a Jesús .reo de muerte. (Mt 26, 66) como blasfemo, pero, habiendo perdido el derecho a condenar a muerte a nadie, entregó a Jesús a los romanos acusándole de revuelta política, lo que le pondrá en paralelo con Barrabás acusado de .sedición.. Son también las amenazas políticas las que los sumos sacerdotes ejercen sobre Pilato para que éste condene a muerte a Jesús.

 676Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo, sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, .intrínsecamente perverso..

 1900El deber de obediencia impone a todos la obligación de dar a la autoridad los honores que le son debidos, y de rodear de respeto y, según su mérito, de gratitud y de benevolencia a las personas que la ejercen.

La más antigua oración de la Iglesia por la autoridad política tiene como autor a san Clemente Romano: .Concédeles, Señor, la salud, la paz, la concordia, la estabilidad, para que ejerzan sin tropiezo la soberanía que tú les has entregado. Eres tú, Señor, rey celestial de los siglos, quien da a los hijos de los hombres gloria, honor y poder sobre las cosas de la tierra. Dirige, Señor, su consejo según lo que es bueno, según lo que es agradable a tus ojos, para que ejerciendo con piedad, en la paz y la mansedumbre, el poder que les has dado, te encuentren propicio..

 1910Si toda comunidad humana posee un bien común que la configura en cuanto tal, la realización más completa de este bien común se verifica en la comunidad política. Corresponde al Estado defender y promover el bien común de la sociedad civil, de los ciudadanos y de las instituciones intermedias.

1920.La comunidad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana y por ello pertenecen al orden querido por Dios..

1923La autoridad política debe actuar dentro de los límites del orden moral y debe garantizar las condiciones del ejercicio de la libertad.

 2109El derecho a la libertad religiosa no puede ser de suyo ni ilimitado, ni limitado solamente por un .orden público. concebido de manera positivista o naturalista. Los .justos límites. que le son inherentes deben ser determinados para cada situación social por la prudencia política, según las exigencias del bien común, y ratificados por la autoridad civil según .normas jurídicas, conforme con el orden objetivo moral..

 2211La comunidad política tiene el deber de honrar a la familia, asistirla y asegurarle especialmente: la libertad de fundar un hogar, de tener hijos y de educarlos de acuerdo con sus propias convicciones morales y religiosas;

 .la protección de la estabilidad del vínculo conyugal y de la institución familiar;

 .la libertad de profesar su fe, transmitirla, educar a sus hijos en ella, con los medios y las instituciones necesarios;

 .el derecho a la propiedad privada, a la libertad de iniciativa, a tener un trabajo, una vivienda, el derecho a emigrar;

 .conforme a las instituciones del país, el derecho a la atención médica, a la asistencia de las personas de edad, a los subsidios familiares;

 .la protección de la seguridad y la higiene, especialmente por lo que se refiere a peligros como la droga, la pornografía, el alcoholismo, etc.;

 .la libertad para formar asociaciones con otras familias y de estar así representadas ante las autoridades civiles.

  2239Deber de los ciudadanos es cooperar con la autoridad civil al bien de la sociedad en espíritu de verdad, justicia, solidaridad y libertad. El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad. La sumisión a las autoridades legítimas y el servicio del bien común exigen de los ciudadanos que cumplan con su responsabilidad en la vida de la comunidad política.

  2242El ciudadano tiene obligación en conciencia de no seguir las prescripciones de las autoridades civiles cuando estos preceptos son contrarios a las exigencias del orden moral, a los derechos fundamentales de las personas o a las enseñanzas del Evangelio. El rechazo de la obediencia a las autoridades civiles, cuando sus exigencias son contrarias a las de la recta conciencia, tiene su justificación en la distinción entre el servicio de Dios y el servicio de la comunidad política. .Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. (Mt 22, 21). .Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. (Hch 5, 29):

 Cuando la autoridad pública, excediéndose en sus competencias, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rechazar las exigencias objetivas del bien común; pero les es lícito defender sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso de esta autoridad, guardando los límites que señala la ley natural y evangélica.

  La comunidad política y la Iglesia

  2245La Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia, no se confunde en modo alguno con la comunidad política, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana. La Iglesia .respeta y promueve también la libertad y la responsabilidad política de los ciudadanos..

  2273El derecho inalienable de todo individuo humano inocente a la vida constituye un elemento constitutivo de la sociedad civil y de su legislación:

 .Los derechos inalienables de la persona deben ser reconocidos y respetados por parte de la sociedad civil y de la autoridad política. Estos derechos del hombre no están subordinados ni a los individuos ni a los padres, y tampoco son una concesión de la sociedad o del Estado: pertenecen a la naturaleza humana y son inherentes a la persona en virtud del acto creador que la ha originado. Entre esos derechos fundamentales es preciso recordar a este propósito el derecho de todo ser humano a la vida y a la integridad física desde la concepción hasta la muerte..

  2406La autoridad política tiene el derecho y el deber de regular en función del bien común el ejercicio legítimo del derecho de propiedad.

  2438Diversas causas, de naturaleza religiosa, política, económica y financiera, confieren hoy a la cuestión social .una dimensión mundial.. Es necesaria la solidaridad entre las naciones cuyas políticas son ya interdependientes. Es todavía más indispensable cuando se trata de acabar con los .mecanismos perversos. que obstaculizan el desarrollo de los países menos avanzados. Es preciso sustituir los sistemas financieros abusivos, si no usurarios, las relaciones comerciales inicuas entre las naciones, la carrera de armamentos, por un esfuerzo común para movilizar los recursos hacia objetivos de desarrollo moral, cultural y económico . redefiniendo las prioridades y las escalas de valores..

  2442No corresponde a los pastores de la Iglesia intervenir directamente en la actividad política y en la organización de la vida social. Esta tarea forma parte de la vocación de los fieles laicos, que actúan por su propia iniciativa con sus conciudadanos. La acción social puede implicar una pluralidad de vías concretas. Deberá atender siempre al bien común y ajustarse al mensaje evangélico y a la enseñanza de la Iglesia. Pertenece a los fieles laicos .animar, con su compromiso cristiano, las realidades y, en ellas, procurar ser testigos y operadores de paz y de justicia..

  2492Se debe guardar la justa reserva respecto a la vida privada de la gente. Los responsables de la comunicación deben mantener un justo equilibrio entre las exigencias del bien común y el respeto de los derechos particulares. La ingerencia de la información en la vida privada de personas comprometidas en una actividad política o pública, es condenable en la medida en que atenta contra su intimidad y libertad 

 7-Amar al mundo apasionadamente
(San Josemaría Escrivá)

113 Acabáis de escuchar la lectura solemne de los dos textos de la Sagrada Escritura, correspondientes a la Misa del domingo XXI después de Pentecostés. Haber oído la Palabra de Dios os sitúa ya en el ámbito en el que quieren moverse estas palabras mías que ahora os dirijo: palabras de sacerdote, pronunciadas ante una gran familia de hijos de Dios en su Iglesia Santa. Palabras, pues, que desean ser sobrenaturales, pregoneras de la grandeza de Dios y de sus misericordias con los hombres: palabras que os dispongan a la impresionante Eucaristía que hoy celebramos en el campus de la Universidad de Navarra.

Considerar unos instantes el hecho que acabo de mencionar. Celebramos la Sagrada Eucaristía, el sacrificio sacramental del Cuerpo y de la Sangre del Señor, ese misterio de fe que anuda en sí todos los misterios del Cristianismo. Celebramos, por tanto, la acción más sagrada y trascendente que los hombres, por la gracia de Dios, podemos realizar en esta vida: comulgar con el Cuerpo y la Sangre del Señor viene a ser, en cierto sentido, como desligarnos de nuestras ataduras de tierra y de tiempo, para estar ya con Dios en el Cielo, donde Cristo mismo enjugará las lágrimas de nuestros ojos y donde no habrá muerte, ni llanto, ni gritos de fatiga, porque el mundo viejo ya habrá terminado.

Esta verdad tan consoladora y profunda, esta significación escatológica de la Eucaristía, como suelen denominarla los teólogos, podría, sin embargo, ser malentendida: lo ha sido siempre que se ha querido presentar la existencia cristiana como algo solamente espiritual -espiritualista, quiero decir-, propio de gentes puras, extraordinarias, que no se mezclan con las cosas despreciables de este mundo, o, a lo más, que las toleran como algo necesariamente yuxtapuesto al espíritu, mientras vivimos aquí.

Cuando se ven las cosas de este modo, el templo se convierte en el lugar por antonomasia de la vida cristiana; y ser cristiano es, entonces, ir al templo, participar en sagradas ceremonias, incrustarse en una sociología eclesiástica, en una especie de mundo segregado, que se presenta a sí mismo como la antesala del cielo, mientras el mundo común recorre su propio camino. La doctrina del Cristianismo, la vida de la gracia, pasarían, pues, como rozando el ajetreado avanzar de la historia humana, pero sin encontrarse con él.

En esta mañana de octubre, mientras nos disponemos a adentrarnos en el memorial de la Pascua del Señor, respondemos sencillamente que no a esa visión deformada del Cristianismo. Reflexionad por un momento en el marco de nuestra Eucaristía, de nuestra Acción de Gracias: nos encontramos en un templo singular; podría decirse que la nave es el campus universitario; el retablo, la Biblioteca de la Universidad; allá, la maquinaria que levanta nuevos edificios; y arriba, el cielo de Navarra...

¿No os confirma esta enumeración, de una forma plástica e inolvidable, que es la vida ordinaria el verdadero lugar de nuestra existencia cristiana? Hijos míos, allí donde están vuestros hermanos los hombres, allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo, vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro cotidiano con Cristo. Es, en medio de las cosas más materiales de la tierra, donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres.

114 Lo he enseñado constantemente con palabras de la Escritura Santa: el mundo no es malo, porque ha salido de las manos de Dios, porque es criatura suya, porque Yahvé lo miró y vio que era bueno. Somos los hombres los que lo hacemos malo y feo, con nuestros pecados y nuestras infidelidades. No lo dudéis, hijos míos: cualquier modo de evasión de las honestas realidades diarias es para vosotros, hombres y mujeres del mundo, cosa opuesta a la voluntad de Dios.

Por el contrario, debéis comprender ahora -con una nueva claridad- que Dios os llama a servirle en y desde las tareas civiles, materiales, seculares de la vida humana: en un laboratorio, en el quirófano de un hospital, en el cuartel, en la cátedra universitaria, en la fábrica, en el taller, en el campo, en el hogar de familia y en todo el inmenso panorama del trabajo, Dios nos espera cada día. Sabedlo bien: hay un algo santo, divino, escondido en las situaciones más comunes, que toca a cada uno de vosotros descubrir.

Yo solía decir a aquellos universitarios y a aquellos obreros que venían junto a mí por los años treinta, que tenían que saber materializar la vida espiritual. Quería apartarlos así de la tentación, tan frecuente entonces y ahora, de llevar como una doble vida: la vida interior, la vida de relación con Dios, de una parte; y de otra, distinta y separada, la vida familiar, profesional y social, plena de pequeñas realidades terrenas.

¡Que no, hijos míos! Que no puede haber una doble vida, que no podemos ser como esquizofrénicos, si queremos ser cristianos: que hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser -en el alma y en el cuerpo- santa y llena de Dios: a ese Dios invisible, lo encontramos en las cosas más visibles y materiales.

No hay otro camino, hijos míos: o sabemos encontrar en nuestra vida ordinaria al Señor, o no lo encontraremos nunca. Por eso puedo deciros que necesita nuestra época devolver -a la materia y a las situaciones que parecen más vulgares- su noble y original sentido, ponerlas al servicio del Reino de Dios, espiritualizarlas, haciendo de ellas medio y ocasión de nuestro encuentro continuo con Jesucristo.

115 El auténtico sentido cristiano -que profesa la resurrección de toda carne- se enfrentó siempre, como es lógico, con la desencarnación, sin temor a ser juzgado de materialismo. Es lícito, por tanto, hablar de un materialismo cristiano, que se opone audazmente a los materialismos cerrados al espíritu.

¿Qué son los sacramentos -huellas de la Encarnación del Verbo, como afirmaron los antiguos- sino la más clara manifestación de este camino, que Dios ha elegido para santificarnos y llevarnos al Cielo? ¿No veis que cada sacramento es el amor de Dios, con toda su fuerza creadora y redentora, que se nos da sirviéndose de medios materiales? ¿Qué es esta Eucaristía -ya inminente- sino el Cuerpo y la Sangre adorables de nuestro Redentor, que se nos ofrece a través de la humilde materia de este mundo -vino y pan-, a través de los elementos de la naturaleza, cultivados por el hombre, como el último Concilio Ecuménico ha querido recordar?.

Se comprende, hijos, que el Apóstol pudiera escribir: todas las cosas son vuestras, vosotros sois de Cristo y Cristo es de Dios. Se trata de un movimiento ascendente que el Espíritu Santo, difundido en nuestros corazones, quiere provocar en el mundo: desde la tierra, hasta la gloria del Señor. Y para que quedara claro que -en ese movimiento- se incluía aun lo que parece más prosaico, San Pablo escribió también: ya comáis, ya bebáis, hacedlo todo para la gloria de Dios.

116 Esta doctrina de la Sagrada Escritura, que se encuentra -como sabéis- en el núcleo mismo del espíritu del Opus Dei, os ha de llevar a realizar vuestro trabajo con perfección, a amar a Dios y a los hombres al poner amor en las cosas pequeñas de vuestra jornada habitual, descubriendo ese algo divino que en los detalles se encierra. ¡Qué bien cuadran aquí aquellos versos del poeta de Castilla!: Despacito, y buena letra: / el hacer las cosas bien / importa más que el hacerlas.

Os aseguro, hijos míos, que cuando un cristiano desempeña con amor lo más intrascendente de las acciones diarias, aquello rebosa de la trascendencia de Dios. Por eso os he repetido, con un repetido martilleo, que la vocación cristiana consiste en hacer endecasílabos de la prosa de cada día. En la línea del horizonte, hijos míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís santamente la vida ordinaria...

Vivir santamente la vida ordinaria, acabo de deciros. Y con esas palabras me refiero a todo el programa de vuestro quehacer cristiano. Dejaos, pues, de sueños, de falsos idealismos, de fantasías, de eso que suelo llamar mística ojalatera -¡ojalá no me hubiera casado, ojalá no tuviera esta profesión, ojalá tuviera más salud, ojalá fuera joven, ojalá fuera viejo!...-, y ateneos, en cambio, sobriamente, a la realidad más material e inmediata, que es donde está el Señor: mirad mis manos y mis pies, dijo Jesús resucitado: soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.

Son muchos los aspectos del ambiente secular, en el que os movéis, que se iluminan a partir de estas verdades. Pensad, por ejemplo, en vuestra actuación como ciudadanos en la vida civil. Un hombre sabedor de que el mundo -y no sólo el templo- es el lugar de su encuentro con Cristo, ama ese mundo, procura adquirir una buena preparación intelectual y profesional, va formando -con plena libertad- sus propios criterios sobre los problemas del medio en que se desenvuelve; y toma, en consecuencia, sus propias decisiones que, por ser decisiones de un cristiano, proceden además de una reflexión personal, que intenta humildemente captar la voluntad de Dios en esos detalles pequeños y grandes de la vida.

117 Pero a ese cristiano jamás se le ocurre creer o decir que él baja del templo al mundo para representar a la Iglesia, y que sus soluciones son las soluciones católicas a aquellos problemas. ¡Esto no puede ser, hijos míos! Esto sería clericalismo, catolicismo oficial o como queráis llamarlo. En cualquier caso, es hacer violencia a la naturaleza de las cosas. Tenéis que difundir por todas partes una verdadera mentalidad laical, que ha de llevar a tres conclusiones: a ser lo suficientemente honrados, para pechar con la propia responsabilidad personal; a ser lo suficientemente cristianos, para respetar a los hermanos en la fe, que proponen -en materias opinables- soluciones diversas a la que cada uno de nosotros sostiene; y a ser lo suficientemente católicos, para no servirse de nuestra Madre la Iglesia, mezclándola en banderías humanas.

Se ve claro que, en este terreno como en todos, no podríais realizar ese programa de vivir santamente la vida ordinaria, si no gozarais de toda la libertad que os reconocen -a la vez- la Iglesia y vuestra dignidad de hombres y de mujeres creados a imagen de Dios. La libertad personal es esencial en la vida cristiana. Pero no olvidéis, hijos míos, que hablo siempre de una libertad responsable.

Interpretad, pues, mis palabras, como lo que son: una llamada a que ejerzáis -¡a diario!, no sólo en situaciones de emergencia- vuestros derechos; y a que cumpláis noblemente vuestras obligaciones como ciudadanos -en la vida política, en la vida económica, en la vida universitaria, en la vida profesional-, asumiendo con valentía todas las consecuencias de vuestras decisiones libres, cargando con la independencia personal que os corresponde. Y esta cristiana mentalidad laical os permitirá huir de toda intolerancia, de todo fanatismo -lo diré de un modo positivo-, os hará convivir en paz con todos vuestros conciudadanos, y fomentar también la convivencia en los diversos órdenes de la vida social.

118 Sé que no tengo necesidad de recordar lo que, a lo largo de tantos años, he venido repitiendo. Esta doctrina de libertad ciudadana, de convivencia y de comprensión, forma parte muy principal del mensaje que el Opus Dei difunde. ¿Tendré que volver a afirmar que los hombres y las mujeres, que quieren servir a Jesucristo en la Obra de Dios, son sencillamente ciudadanos iguales a los demás, que se esfuerzan por vivir con seria responsabilidad -hasta las últimas conclusiones- su vocación cristiana?

Nada distingue a mis hijos de sus conciudadanos. En cambio, fuera de la Fe, nada tienen en común con los miembros de las congregaciones religiosas. Amo a los religiosos y venero y admiro sus clausuras, sus apostolados, su apartamiento del mundo -su contemptus mundi-, que son otros signos de santidad en la Iglesia. Pero el Señor no me ha dado vocación religiosa, y desearla para mí sería un desorden. Ninguna autoridad en la tierra me podrá obligar a ser religioso, como ninguna autoridad puede forzarme a contraer matrimonio. Soy sacerdote secular: sacerdote de Jesucristo, que ama apasionadamente el mundo.

119 Quienes han seguido a Jesucristo -conmigo, pobre pecador- son: un pequeño tanto por ciento de sacerdotes, que antes han ejercido una profesión o un oficio laical; un gran número de sacerdotes seculares de muchas diócesis del mundo -que así confirman su obediencia a sus respectivos Obispos y su amor y la eficacia de su trabajo diocesano-, siempre con los brazos abiertos en cruz para que todas las almas quepan en sus corazones, y que están como yo en medio de la calle, en el mundo, y lo aman; y la gran muchedumbre formada por hombres y por mujeres -de diversas naciones, de diversas lenguas, de diversas razas- que viven de su trabajo profesional, casados la mayor parte, solteros muchos otros, que participan con sus conciudadanos en la grave tarea de hacer más humana y más justa la sociedad temporal; en la noble lid de los afanes diarios, con personal responsabilidad -repito-, experimentando con los demás hombres, codo con codo, éxitos y fracasos, tratando de cumplir sus deberes y de ejercitar sus derechos sociales y cívicos. Y todo con naturalidad, como cualquier cristiano consciente, sin mentalidad de selectos, fundidos en la masa de sus colegas, mientras procuran detectar los brillos divinos que reverberan en las realidades más vulgares.

También las obras, que -en cuanto asociación- promueve el Opus Dei, tienen esas características eminentemente seculares: no son obras eclesiásticas. No gozan de ninguna representación oficial de la Sagrada Jerarquía de la Iglesia. Son obras de promoción humana, cultural, social, realizadas por ciudadanos, que procuran iluminarlas con las luces del Evangelio y caldearlas con el amor de Cristo. Un dato os lo aclarará: el Opus Dei, por ejemplo, no tiene ni tendrá jamás como misión regir Seminarios diocesanos, donde los Obispos instituidos por el Espíritu Santo preparan a sus futuros sacerdotes.

120 Fomenta, en cambio, el Opus Dei centros de formación obrera, de capacitación campesina, de enseñanza primaria, media y universitaria, y tantas y tan variadas labores más, en todo el mundo, porque su afán apostólico -escribí hace muchos años- es un mar sin orillas.

Pero ¿cómo me he de alargar en esta materia, si vuestra misma presencia es más elocuente que un prolongado discurso? Vosotros, Amigos de la Universidad de Navarra, sois parte de un pueblo que sabe que está comprometido en el progreso de la sociedad, a la que pertenece. Vuestro aliento cordial, vuestra oración, vuestro sacrificio y vuestras aportaciones no discurren por los cauces de un confesionalismo católico: al prestar vuestra cooperación sois claro testimonio de una recta conciencia ciudadana, preocupada del bien común temporal; atestiguáis que una Universidad puede nacer de las energías del pueblo, y ser sostenida por el pueblo.

Una vez más quiero, en esta ocasión, agradecer la colaboración que rinden a nuestra Universidad mi nobilísima ciudad de Pamplona, la grande y recia región Navarra; los Amigos procedentes de toda la geografía española y -con particular emoción lo digo- los no españoles, y aun los no católicos y los no cristianos, que han comprendido, y lo muestran con hechos, la intención y el espíritu de esta empresa.

A todos se debe que la Universidad sea un foco, cada vez más vivo, de libertad cívica, de preparación intelectual, de emulación profesional, y un estímulo para la enseñanza universitaria. Vuestro sacrificio generoso está en la base de la labor universal, que busca el incremento de las ciencias humanas, la promoción social, la pedagogía de la fe.

Lo que acabo de señalar lo ha visto con claridad el pueblo navarro, que reconoce también en su Universidad ese factor de promoción económica para la región y, especialmente, de promoción social, que ha permitido a tantos de sus hijos un acceso a las profesiones intelectuales, que -de otro modo- sería arduo y, en ciertos casos, imposible. El entendimiento del papel que la Universidad habría de jugar en su vida, es seguro que motivó el apoyo que Navarra le dispensó desde un principio: apoyo que sin duda habrá de ser, de día en día, más amplio y entusiasta.

Sigo manteniendo la esperanza -porque responde a un criterio justo y a la realidad vigente en tantos países- de que llegará el momento en el que el Estado español contribuirá, por su parte, a aliviar las cargas de una tarea que no persigue provecho privado alguno, sino que -al contrario- por estar totalmente consagrada al servicio de la sociedad, procura trabajar con eficacia por la prosperidad presente y futura de la nación.

121 Y ahora, hijos e hijas, dejadme que me detenga en otro aspecto -particularmente entrañable- de la vida ordinaria. Me refiero al amor humano, al amor limpio entre un hombre y una mujer, al noviazgo, al matrimonio. He de decir una vez más que ese santo amor humano no es algo permitido, tolerado, junto a las verdaderas actividades del espíritu, como podría insinuarse en los falsos espiritualismos a que antes aludía. Llevo predicando de palabra y por escrito todo lo contrario desde hace cuarenta años, y ya lo van entendiendo los que no lo comprendían.

El amor, que conduce al matrimonio y a la familia, puede ser también un camino divino, vocacional, maravilloso, cauce para una completa dedicación a nuestro Dios. Realizad las cosas con perfección, os he recordado, poned amor en las pequeñas actividades de la jornada, descubrid -insisto- ese algo divino que en los detalles se encierra: toda esta doctrina encuentra especial lugar en el espacio vital, en el que se encuadra el amor humano.

Ya lo sabéis, profesores, alumnos, y todos los que dedicáis vuestro quehacer a la Universidad de Navarra: he encomendado vuestros amores a Santa María, Madre del Amor Hermoso. Y ahí tenéis la ermita que hemos construido con devoción, en el campus universitario, para que recoja vuestras oraciones y la oblación de ese estupendo y limpio amor, que Ella bendice.

¿No sabíais que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?. ¡Cuántas veces, ante la imagen de la Virgen Santa, de la Madre del Amor Hermoso, responderéis con una afirmación gozosa a la pregunta del Apóstol!: Sí, lo sabemos y queremos vivirlo con tu ayuda poderosa, oh Virgen Madre de Dios.

La oración contemplativa surgirá en vosotros cada vez que meditéis en esta realidad impresionante: algo tan material como mi cuerpo ha sido elegido por el Espíritu Santo para establecer su morada..., ya no me pertenezco..., mi cuerpo y mi alma -mi ser entero- son de Dios... Y esta oración será rica en resultados prácticos, derivados de la gran consecuencia que el mismo Apóstol propone: glorificad a Dios en vuestro cuerpo.

122 Por otra parte, no podéis desconocer que sólo entre los que comprenden y valoran en toda su profundidad cuanto acabamos de considerar acerca del amor humano, puede surgir esa otra comprensión inefable de la que hablará Jesús, que es un puro don de Dios y que impulsa a entregar el cuerpo y el alma al Señor, a ofrecerle el corazón indiviso, sin la mediación del amor terreno.

123 Debo terminar ya, hijos míos. Os dije al comienzo que mi palabra querría anunciaros algo de la grandeza y de la misericordia de Dios. Pienso haberlo cumplido, al hablaros de vivir santamente la vida ordinaria: porque una vida santa en medio de la realidad secular -sin ruido, con sencillez, con veracidad-, ¿no es hoy acaso la manifestación más conmovedora de las magnalia Dei, de esas portentosas misericordias que Dios ha ejercido siempre, y no deja de ejercer, para salvar al mundo?

Ahora os pido con el salmista que os unáis a mi oración y a mi alabanza: magnificate Dominum mecum, et extollamus nomen eius simul; engrandeced al Señor conmigo, y ensalcemos su nombre todos juntos. Es decir, hijos míos, vivamos de fe.

Tomemos el escudo de la fe, el casco de salvación y la espada del espíritu que es la Palabra de Dios. Así nos anima el Apóstol San Pablo en la epístola a los de Efeso, que hace unos momentos se proclamaba litúrgicamente.

Fe, virtud que tanto necesitamos los cristianos, de modo especial en este año de la fe que ha promulgado nuestro amadísimo Santo Padre el Papa Paulo VI: porque, sin la fe, falta el fundamento mismo para la santificación de la vida ordinaria.

Fe viva en estos momentos, porque nos acercamos al mysterium fidei, a la Sagrada Eucaristía; porque vamos a participar en esta Pascua del Señor, que resume y realiza las misericordias de Dios con los hombres.

Fe, hijos míos, para confesar que, dentro de unos instantes, sobre este ara, va a renovarse la obra de nuestra Redención. Fe, para saborear el Credo y experimentar, en torno a este altar y en esta Asamblea, la presencia de Cristo, que nos hace cor unum et anima una, un solo corazón y una sola alma; y nos convierte en familia, en Iglesia, una, santa, católica, apostólica y romana, que para nosotros es tanto como universal.

Fe, finalmente, hijas e hijos queridísimos, para demostrar al mundo que todo esto no son ceremonias y palabras, sino una realidad divina, al presentar a los hombres el testimonio de una vida ordinaria santificada, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y de Santa María



8-Adán Quiroga

(Algunos textos como legados para el siglo XXI)


A L O D I O 
Un tacu de doradas opulencias
      hablando de beber ;
un obeso yuchán que ofrece lanas
      incitando á tejer.
Un rancho que sestea bajo el tala,
      desafiando al calor ;
pendientes del alero, con sus chayas,
      la flauta y el tambor.
Una quinchada bóveda de fiemo
      guardando con rigor
á la pintada prole, perseguida
        por Juan, el cazador.
Un zarzo cuyas magras abundancias
      denuncia el quechupay ;
un horno con olor á pan tostado
      de índico patay.
Un cabrero, rondín de la majada,
      con lujo de ladrar ;
un azno leñador, que ramonea
      la broza del latár.
Una pumpuna que la gota de agua
      llora junto al jaguel ;
la liebre que en tres pies anda sin ruido
      atisbando al lebrel.
Un quililo cerril, que desafina
      tocando su violín ;
la chuña, que mojona con sus gritos
      el desierto sin fín.
Y polutos cambujos del alodio,
      un hombre, una mujer
tres pequeños salvajes argentinos
      venidos para ser.
Que no tienen más patria que su rancho,
      más amo que su sol,
ni tienen más bandera que la sombra
      del chañar y el mistol.





CALCHAQUINA
A desgranar las gavillas
y hollar parvas, con el sol,
van los mozos á las trillas:
" alégrate corazón ".
-
El tordo madruga en vano
con sus planes de hurtador,
sin que un pico toque un grano
hasta la puesta del sol.
-
Corre por los capilares
del racimo tornasol,
la sangre de los lagares:
alégrate corazón.
-
Muñequean los maizales,
y en el rancho ya se habló
de humitas y de tamales,
hasta la puesta del sol.
-
Las tuscas brindan aromas,
y ya el corpus floreció
en los tarcos de las lomas:
alégrate corazón.
-
Por los agrestes senderos
huecos troncos de timbó
van golpeando los meleros
hasta la puesta del sol.
-
Todas las hierbas florecen,
dá sus frutos el mistol,
los tardos olivos crecen :
alégrate corazón.
-
Las cabras en la montaña
y el buey siguen al pastor,
si toca flauta de caña
hasta la puesta del sol.
-
De los cóndores salvaron
los terneros; sólo dos
vaquillonas devoraron :
alégrate corazón.
-
Por eso cantando pasa
por los campos el pastor,
y alegre vuelve a su casa
cuando ya se pone el sol.
-
Buenos tiempos, mejor año!
muchas lluvias poco sol,
ricos mostos, ningún daño :
alégrate corazón.
                                        
 Q U I L M E S
Escalonadas, rígidas trincheras,
líneas de rabia de la antigua zaña .
es cuanto queda al pié de la montaña
de la ciudad de corazón de fieras.
Silencio, nada más, tras las hileras
de pirca, que rugieran tanta hazaña ,
muros que aún retan al poder de España
con el clamor de sus collados mueras .
Quilmes ! baluarte de heroísmo humano,
tumba gloriosa de mis indios, pira
de inmolación del mundo americano:
Con rudo estruendo cantará la lira
tu salvaje suicidio de Froyano
y la explosión sangrienta de tu ira.
                                                   
                                                 

ADELANTE !

No me abate, pigmeos, vuestro insulto /ni me lastima el diente de la envidia : /por un camino voy, y no me espanta /el fantasma ruin de la perfidia. /Y voy tranquilo, desafiando todo ; /y si más torpe la calumnia arrecia /toma bríos mi fe : ¡ sigo á la gloria ! / La calumnia no mancha al que desprecia ! /Reptiles ponzoñosos, vuestro encuentro /no me infunde pavor, sí repugnancia ; / y si os lanzáis sobre mí Gorgonas, /venzo vuestro furor con mi arrogancia.

--Es un loco ! es un loco ! --decís siempre, /y compadece el odio repugnante : /¡ si pudiera cambiar vuestra cordura /por la demencia de Shakespeare y Dante ! /Oh ! dejadme marchar ! oigo su acento !... /Me llama el porvenir ! sigo al destino !... /Que sonrían los labios de Tartufo /y rechinen los dientes de Ugolino 

 



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